Llevo más de doce años trabajando en jardines de Santamaría del Barco y alrededores. Empecé con cortes puntuales en viviendas unifamiliares y hoy la mayor parte del trabajo viene del Ongoing Support Package: revisiones cada dos semanas en patios con césped natural, artificial o mezcla de los dos.
Cuando alguien contrata este plan, lo primero que hago es pasar a ver el terreno. Mido metros cuadrados reales, no los del catastro, y anoto si hay pendiente, sombra persistente o riego automático ya instalado. Esa visita inicial marca la diferencia entre un plan que funciona y uno que se queda corto en agosto.
Durante las revisiones me encargo del corte con recogida de restos, el perfilado de bordes, el desbroce de malas hierbas en juntas y parterres, y el recorte de setos cuando toca por especie y época. Si detecto algo raro —una zona que amarillea, riego que no cubre, un arbusto que pide poda antes de tiempo— lo comento en la misma visita, sin esperar al siguiente ciclo.
No trabajo con subcontratas. El equipo que entra en tu jardín es el mismo que responde si algo no ha quedado bien. Esa continuidad es justo lo que diferencia este paquete de una visita suelta.