Corte de césped con recogida
Ajustamos la altura de corte según la época y retiramos los restos para que no se apelmace la base. En verano subimos un poco la cuchilla; en primavera bajamos para estimular el macollaje.
Trabajamos con comunidades de vecinos, viviendas unifamiliares y pequeños comercios que necesitan que sus zonas verdes se mantengan presentables sin tener que organizar cuadrillas propias ni coordinar varios proveedores. Cada servicio se ajusta a los metros cuadrados reales del jardín y a la frecuencia que el espacio pide, no a un paquete cerrado.
Ajustamos la altura de corte según la época y retiramos los restos para que no se apelmace la base. En verano subimos un poco la cuchilla; en primavera bajamos para estimular el macollaje.
Repasamos los límites entre césped, grava y pavimento para que la hierba no invada las zonas duras. Es lo que marca la diferencia visual en patios pequeños y entradas de garaje.
Respetamos las ventanas de poda de cada especie (boj, laurel, fotinia) y perfilamos por tramos cuando hay alturas distintas. Los restos vegetales se retiran en la misma visita.
Trabajamos juntas, alcorques y zonas de tierra donde el cortacésped no llega. En comunidades con parterres amplios se planifica por fases para no dejar el jardín a medias.
Para patios con césped natural o mixto organizamos revisiones cada dos semanas, abonado estacional y riego de apoyo en los meses de más calor. El artificial también entra en el plan: limpieza, cepillado y control de bordes.
No dejamos montones de hierba ni ramas en el jardín. Al terminar, el espacio queda listo para usarse el mismo día, sin que el cliente tenga que recoger nada.
Si quieres ver cómo se combinan estos servicios en un plan cerrado, revisa la página de servicios o consulta el enfoque de trabajo que seguimos en cada jardín.
En comunidades de vecinos y patios de viviendas unifamiliares, el problema casi nunca es el primer corte: es el tercero. Cuando la hierba se apelmaza, los bordes se desdibujan y los setos pierden forma, el jardín deja de ser un espacio para disfrutar. Por eso trabajamos con visitas planificadas, recogida de restos en cada paso y revisiones cada dos semanas en temporada alta. Si quieres ver cómo encajamos esto en tu caso, revisa nuestros servicios de mantenimiento o consulta el enfoque de trabajo que seguimos en cada visita.
No dejamos la hierba cortada sobre el césped. Retiramos todo para evitar que la humedad se quede en la base y que aparezcan zonas amarillas tras varios cortes seguidos.
Cada visita incluye repasar el borde entre césped, acera y parterre. Es lo que marca la diferencia visual cuando el jardín se ve desde la calle o desde la ventana.
Ajustamos la altura y la forma según la especie y la época. Un seto cortado fuera de temporada tarda más en recuperar densidad y obliga a más visitas después.
Trabajamos juntas, esquinas y zonas de paso donde el cortacésped no llega. Sin esto, el desbroce de la semana siguiente se convierte en una tarea mucho más larga.
Para patios con césped natural o artificial, organizamos riego de apoyo, abonado estacional y revisiones cada dos semanas. Se ajusta por metros cuadrados y frecuencia.